viernes, 14 de enero de 2011

Un camino marcado

Domingo – Lunes – Martes – Miércoles – Jueves – Viernes – Sábado – Domingo – …
Los días pasan iguales, se completan semanas y las voy tachando en un calendario, viendo acercarse lo que yo llamo “hitos”: es decir, exámenes o vacaciones. Sólo tengo 23 años, pero a veces me maldigo porque nada o casi nada me sorprende o ilusiona. El año transcurre como siempre, rápido (sin que sea sinónimo de pasarlo especialmente bien), con sus cuatro estaciones, que incluyen un largo verano y una compulsiva y cada vez más repelente Navidad.

Es duro darse cuenta de que nuestra vida está dentro de una locomotora de paso monótono, desde la cual a veces vislumbramos pequeños pueblecitos con encanto, inmensos mares o frondosas junglas. Y son muy pocos los que se atreven a saltar en marcha de ese tren, y lanzarse a la aventura fuera de los raíles. Los que lo consiguen suelen ser tachados de locos, pero a ellos les da igual. Por algo será.

Si nos detenemos a contemplar los raíles, los veremos desgastados, de tantas y tantas personas cuyo tren ha recorrido el mismo camino de ida, que suele ser el camino de la comodidad, de aceptar las cosas tal y como vienen, de tomar pequeñísimas decisiones (como qué carrera escoger, por ejemplo) que no harán sino transformar irrisoriamente una vida aburrida en otra más aburrida aún. Es el camino del conformismo, que algunos incluso recorren sin ni siquiera asomarse por las ventanas, bien por ignorancia o bien por miedo a la verdadera libertad.

Atrapados en un cubículo durante la mayor parte del día, relacionándonos por conveniencia con gente que no nos merece la pena, esclavizados por un sueldo del que sobretodo obtendremos inútiles productos e hipotecas, uniéndonos y luego separándonos de personas que no amamos, y teniendo hijos que seguirán nuestro triste camino, el de los viejos raíles, al que se verán abocados sin darse cuenta y sin haberlo elegido. Es triste, pero en un simple esquema lineal podemos resumir las vidas de miles de millones de personas:

Nacimiento – Estudios – Trabajo – Matrimonio – Hijos – Más trabajo – Jubilación – Muerte

De esa línea aburrida podremos rescatar, cómo no, buenos momentos y grandes satisfacciones, que de cuando en cuando otorgan un mínimo sentido a lo que hacemos. Pero intuyo que aquellos valientes que se lanzaron fuera del tren gozan de una existencia más interesante, con la bendición de no tener unos pasos que seguir.

Este verano, tras visitar algunos de los lugares más paradisíacos y vírgenes del planeta, me di cuenta de que se puede vivir realmente como ser humano. De que nuestras necesidades físicas nos las resuelve con eficacia la propia naturaleza. La sociedad occidental, que presume de libertades y derechos, ha construido un sistema en que sus habitantes, sin saberlo, viven esclavizados por unas necesidades ficticias y caras. Un sistema que continuamente se retroalimenta y se hace más y más grande, contaminando a otros lugares y otras culturas, llenando hermosos valles de viejos raíles, convirtiendo existencias plenas en encerradas vidas autómatas.

Maldita cobardía. Los años se consumirán uno tras otro como mustias velas de cera, y seguiré cómodo y caliente dentro de mi tren, observando con envidia desde la ventana cómo los que se atrevieron a salir juguetean con la lluvia y el barro y sonríen sin importarles nada más.


6 comentarios:

  1. tío, estoy totalmente de acuerdo. maldita cobardía! podríamos echarle la culpa a esta sociedad capitalista que nos guía por esos raíles. P.D: un 10 relatando, creo que te voy a contar mis cosas, y luego tu me las escribes en mi blog, jaja

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  2. Jajaja
    Quién sabe... a lo mejor la crisis nos obliga a replantearnos las cosas y saltar del tren ;)

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  3. también te digo una cosa. Necesitamos trabajar porque necesitamos dinero para poder vivir mejor. Otra cosa es que te gastes el dinero en unas cosas o en otras (por ejemplo en ropa en vez de pegarte un viajecito).
    Pero también necesitamos trabajar para poder sentirnos realizados, bien con nosotros mismos. Hay gente que vive de otra manera, pero deprimidos porque no pueden hacer ciertas cosas con el nivel de vida que tienen.
    Piensa que a lo mejor ellos te miran y piensan lo mismo que tú, pero al revés.
    No se si me he explicado, porque lo he vomitado todo del tirón, sin mirar lo que estoy escribiendo porque me estoy meando. adiós

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  4. Está claro que necesitamos trabajar para obtener dinero y no sólo vivir mejor, sino vivir. Pero mi punto es que la mayoría de personas no hacen lo que quieren, sino lo que están obligados a hacer, y se convierten en unos desgraciados.
    Personalmente, a mi jamás en la vida creo que me apetezca sentarme 16 horas diarias en un estudio dejándome la espalda, la vista y la vida, a no ser que me ilusionen mucho mis proyectos y me sienta muy realizado. Pero tendré que hacerlo "por cojones" para poder vivir...

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  5. otra cosa que también se me pasa por la cabeza es que, a veces, por este camino guiado, no realizamos nuestras mayores aspiraciones y cumplimos nuestros sueños, básicamente porque no son fáciles de alcanzar, o el camino para realizarlos no tiene el éxito asegurado y un fin concreto como lo puede tener hacer unos estudios universitarios (dentro de lo que cabe actualmente). Frustración?

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  6. ''..Porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como los fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas [...]''.

    Jack Kerouac.




    No te conformes con asomarte a la ventana y observar, sabes que eres mucho más que eso. Y si en aquel momento lo tenías olvidado estoy aquí para recordártelo cada día. Recordarte que somos capaces de romper esa monotonía, ese esquema lineal si nos atrevemos a saltar y vivir intensamente cada momento. De tener la valentía a mostrarnos tal como somos sin miedo a ser juzgados, de mostrar lo que sentimos y lo que pensamos. Saber que si eres capaz de mirar por la ventana también serás capaz de escapar. Partir a donde quieras ir. ¿Que quieres saltar? Salta. ¿Que quieres reir? Ríe. ¿Que quieres que te sorprendan y te ilusionen?

    Te encontraré allí. :)

    Solo tienes que querer y creer en ti. :)

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